En la colección de relatos de Sherlock Holmes, este se presenta
como un personaje capaz de llegar a la verdad de los acontecimientos,
usualmente crímenes. El detective Holmes llega a las deducciones más
fascinantes a través de un riguroso proceso basado en la observación. El caso
de “Estudio en escarlata” no es la excepción. Un día, a Holmes le llega un
mensaje del departamento policiaco de Scotland Yard sobre un reciente
asesinato; Holmes invita a Watson, su compañero y recién iniciado en el arte de
la deducción a través de la observación de aspectos aparentemente triviales.
Holmes observa la acera y el jardín que conducen a la casa, antes de reunirse
con Gregson, Lestrade y Watson. Todos observan que hay sangre en la habitación,
aunque no heridas en el cuerpo de la víctima: Enoch Dreber. En la casa también
encuentran documentos en los cuales se especifica que el difunto se encontraba en
Londres con un amigo, Joseph Stagerson. En la pared, escrito con sangre, está
la palabra “Rache” la cual significa “venganza” en alemán. Holmes deduce que la
víctima murió envenenada y describe al presunto asesino: un hombre alto de
metro ochenta de altura, con los pies pequeños para su estatura, tez rubia y
botas de punta cuadrada. A continuación, especifico los pasos necesarios para
descubrir la identidad del asesino:
1.
Holmes llegó
a la escena del crimen con la mente en blanco; es decir, sin conjeturas
previas.
2.
Comenzó a
examinar la casa desde afuera, tratando de reconstruir los hechos y sin
menospreciar detalle alguno. Utilizó todos sus sentidos, de modo que recabó la
mayor información posible.
3.
Al entrar a
la casa, buscó sus propios datos sin hacer caso de los hallazgos de los otros detectives.
Haciendo uso de sus habilidades de reconocimiento sensorial, especialmente
visual, Holmes sabía reconocer hasta el más mínimo detalle de una persona con
tan sólo mirarlo.
4.
Después de
legar a sus conclusiones en la escena del crimen, comenzó a buscar sus propios
datos a través de la investigación de campo.
5.
Holmes utiliza
a la gente común para averiguar datos, como anuncios en el periódico y
muchachos que viven en la calle.
6.
Finalmente,
Holmes conduce al asesino a sí mismo sin necesidad de cazarlo. Demuestra una
gran habilidad para conocer la manera en que actúan y razonan las personas, y
fue así como siguió el hilo conductor presentado por la existencia del anillo
en la víctima.
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